Nuestra historia es la que trasciende un legado de amor y dedicación por el turismo Somos testigos de cómo el majestuoso cerro Huequecura y el asombroso Lago Ranco con su magia nobleza y cultura conquista los corazones de los visitantes.

Todo comienza a mediados de los años 50, Esteban Bertin Guarda y su esposa Juana Mundaca  quienes recién habían llegado al sector de Huequecura fascinados por los hermosos parajes que apreciaban.

Fue tal el encanto que percibían a su alrededor que decidieron encontrar un lugar a sus orillas para quedarse, tras pasar el tiempo tuvieron la noble misión de hacer factible que todos pudieran disfrutar de la magia  y la experiencia que les ofrecía el sector de Huequecura, y es ahí cuando Esteban decide dejar su  emprendimiento de  aserraderos  rubro al que se dedicó toda su vida para dedicarse plenamente al turismo  e iniciar su nuevo  camino  con lo    que sería la  HOSTERÍA HUEQUECURA, la cual abrirá sus puertas  en el año 1955.

A fines de la década de los años 90, trasciende el legado de la Hostería y se pone al mando su hijo Victor Bertin Mundaca y su  señora Silvia Pugin Rios bajo el nombre de  CABAÑAS HUEQUECURA,  fue testigo clave del crecimiento fructífero y del fiel aprecio de los huéspedes que prevenía de todas partes de Chile y el extranjero.

Es en el año 2014, cuando una nueva descendencia asume el cargo Victor Bertin Pugin quien inspirado en el servicio, atención y dedicación de los oficios de sus ancestros decide mantener vivo el espíritu, el corazón de la historia de años.

Actualmente es el encargado de manejar el complejo de departamentos y cabañasHuequecura.

A 65 años de haber empezado este emprendimiento familiar continúa su misión la cual radica en ofrecer un servicio y experiencia memorable.  Los resultados  del trabajo y desarrollo continuo nos han otorgado un alto nivel de fidelización con nuestros huéspedes el cual ha trascendido por generaciones, siendo un referente permanente de calidad y atención.